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Categoría: EUR

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Si en los próximos meses no se tuerce el rumbo económico del Viejo Continente, ​se mantendrán en los mínimos históricos actuales (0,0%) hasta el próximo verano, como poco, lo que significa que a partir de entonces podría producirse un posible encarecimiento del dinero, siempre y cuando la situación de la economía y del mercado lo permitan.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, prometió el pasado mes de junio que el organismo tendrá "paciencia" antes de acometer una subida de tipos de interés, que está previsto que sigan en sus niveles actuales hasta el verano de 2019, por lo menos. La inflación no ha variado desde la última reunión del Consejo de Gobierno, aunque la autoridad monetaria ya puso fecha de caducidad al programa de compra de deuda pública y privada (QE) para antes de finales de este año y dejó la puerta abierta a una subida de tipos durante la segunda mitad del siguiente.

La desaparición de estas medidas extraordinarias, que han supuesto una inversión de más de dos billones para evitar que el euro se cuarteara, supondrá que la financiación de países, empresas y particulares se encarecerá de forma generalizada. Buena parte del mercado, espoleado por Francia y Alemania, que en mayo superaron el 2% de inflación, lleva tiempo exigiendo a Draghi la retirada de estos estímulos.

EEUU se adelanta al calendario europeo

El precio del dinero de la eurozona ha ido bajando de forma gradual desde finales de 2011 y se ha ido manteniendo en los mínimos históricos del 0% desde marzo de 2016. Sin embargo, EEUU ha aplicado una estrategia monetaria muy distinta y ya ha dado los primeros pasos para sostener la recuperación económica. El PIB estadounidense suma ya 96 meses de expansión económica, uno de los ciclos de creciminto más largos de su historia, el mercado laboral roza el pleno empleo y el índice americano del mercado de valores lleva cotizando algo más de año y medio por enima de los 2.500 puntos. EEUU empezó a reducir la compra de activos de deuda pública a finales de 2013 y la Reserva Federal subió los tipos en diciembre de 2015 por primera vez en casi una década, hasta situarlos en el 1,75%-2%. 

Los inversores llevan meses con el convencimiento de que Europa seguirá la estela alcista de Estados Unidos. Por tanto, si en los próximos meses no se tuerce el rumbo económico del Viejo Continente, ​los mínimos históricos actuales (0,0%) quedarán congelados hasta el próximo verano, como poco, lo que significa que a partir de entonces podría producirse un deshielo que encarezca el dinero, siempre y cuando la situación de la economía y del mercado lo permitan. De este modo el BCE se compromete a no incrementar el precio del dinero hasta entonces para garantizar que la inflación sube y que el crecimiento continúe en un momento de incertidumbre por factores geopolíticos como el proteccionismo.

Está previsto que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, abogue en su próximo discurso del Estado de la Unión Europea por medidas para que el euro gane terreno al dólar en el mercado de las transacciones financieras internacionales. En la que supondrá la última reunión presidida por el veterano político luxemburgués, el presidente de la CE propondrá cambiar el statu quo por el que el mercado de las transacciones internacionales se efectúa en dólares, y presentará medidas para que el euro sea también moneda de operaciones financieras internacionales.