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El presidente del Banco Central Europeo evitará caer en el error de Trichet

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Tras ochos años presidiente este organismo financiero, y a menos de un año del final de su mandato, aún una incógnita si el BCE subirá o no los tipos de interés el BCE. Expertos financieros piensan que no se aventurará, como hizo su antecesor, Trichet, y que dejará esta entidad sin realizar variación alguna en lo referido a la subida de tipos de interés. 

Mario Draghi, sustituyó al frances Jean Claude Trichet en aquel 31 de octubre de 2011, que se marchaba dejando su cargo con el sabor amargo de haber cometido uno de los mayores errores en política monetaria, y de los más recordados. Con una de las mayores crisis financieras de la historia moderna, defendía que se acercaban presiones inflacionistas, y subió los tipos de interés en abril de 2011, para hacerlo nuevamente en julio del mismo año.

Trichet, siendo presidente del BCE, defendió que el precio de la vida avanzaba ese año por encima del 2% interanual, el nivel objetivo que no debe superar, bajo el control y la supervisión del BCE. Lo que Trichet no fue capaz de anticipar era la llegada de los días más oscuros para la eurozona: la crisis de deuda que llegó a poner en la cuerda floja la superviviencia del euro, y que terminó poniendo en evidencia que la subida de tipos no había sido la decisión acertada.

Draghi, desde entonces, ha manejado las riendas de la entidad, y se enfrenta ahora a un escenario que podría terminar de forma similar.  Pero parece ser que muchos expertos en economía internacional creen que el  BCE ya está fuera de juego en lo referente a la subida de tipos, el consenso de mercado espera un incremento antes de que acabe el mandato de Draghi el año que viene. Este movimiento, en opinión de muchos especialistas, coincidiría con el final de la etapa de subidas de la Reserva Federal (Fed).

Mario Draghi nada más llegar a la presidencia tomó una primera decisión al frente del BCE: bajar los tipos que sólo cuatro meses antes había subido su predecesor, haciendo patente el error que había cometido Trichet. La tendencia de bajada de tipos continuó durante cinco años, hasta que en 2016 estos tocaron suelo en el 0%. Ahora que muchos analistas comienzar a ver que se acerca el momento en el que el organismo va a aumentarlo por primera vez desde 2011 -según Bloomberg, el mercado descuenta la primera subida de los tipos de interés de referencia para septiembre de 2019-, muchos piensan que, si Draghi decide acometar la subida de los tipos justo antes de dejar el cargo, el movimiento podría ser valorado como tardío y no llegar a producirse.

En declaraciones recientes, Draghi pide un mayor compromiso a los países miembros para repartir los posibles riesgos dentro de una integración financiera.

Según Bloomberg, el mercado descuenta actualmente que la Reserva Federal no subirá los tipos ni una sola vez en 2020; según la agencia, en diciembre de este año el organismo que dirije Jerome Powell los aumentará, y lo hará de nuevo en marzo del año que viene, dejando el precio del dinero en el 2,5-2,75 por ciento, un nivel desde el que no se esperan más subidas hasta enero de 2020, fecha en la que Bloomberg deja de monitorizar la probabilidad.

Se considera que el gran problema del BCE es que ha sido extremadamente prudente, con una política monetaria que debía haber parado hace meses. Ahora todo el mundo está preocupado porque el BCE está más inclinado a cometer los errores del pasado que a intentar ser más agresivo, para tener alguna herramienta con la que combatir cuando lleguen los problemas económicos.

Italia actualmente puede jugar un papel determinante: hay una posibilidad de que suba tipos antes de irse, si la inflación acompaña sus previsiones y aumenta porque hay inflación salarial.  Es posbile que pueda ocurrir así siempre y cuando la situación en Italia se reconduzca.

Dragui en consecuencia, y por la experiencia sumada en aprender tambien de los errores de los demás, es mucho más práctico y si el escenario se viese más complicado, al igual que la Reserva Federal (Fed) echará el freno en las subidas, el BCE mostrará cierta sensibilidad y no aplicará nuevas subidas de tipos dentro de la política monetaria de la eurozona.